Cuba
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Los documentos inéditos que Ortíz Oderigo dejara preparados para publicar, se refieren a la temática del africanismo en el Río de La Plata “negado en el ideario de país blancoeuopeo argentino”. El autor hace una fisonomía de la música afroargentina y su influencia en el tango, el candombe, la milonga y otras danzas, así como en el lunfardo porteño. Relata la migración forzada de los negros a América y su presencia invisibilizada en el sur del continente, a pesar de su participación en el ejército, el trabajo y la formación de la cultura. También se menciona el africanismo en México, América Latina y España.
Más de dos décadas y el fallecimiento del autor median entre la escritura de los libros y su edición, tal como era su voluntad.
El legado de todos sus escritos por su sobrina Alicia Dujovne Ortiz a la Universidad Nacional de Tres de Febrero en 2005, permitió que en 2007, Eduntref publique el “Diccionario de Africanismos en el Castellano del Río de la Plata”, en 2008: “Esquema de la música afroargentina”, obra que incluye, como apéndice, los guiones de doce emisiones del programa radial: “Candombe. Historia de los negros en el Río de la Plata”, que tenía el autor en LRA Radio Nacional y que salieron al aire del 2 de julio al 24 de septiembre de 1971, de 13:15 a 14:00 horas. En 2009: "Latitudes africanas del tango".
Se trata de ediciones comentadas que pretenden dar a conocer el encomiable aporte del autor a la temática, en una época pionera y de escaso interés para efectuar estudios africanos y afroamericanos en el país, a la vez que relacionarla con la situación actual de los mismos, tanto para valoración crítica de la obra como para provecho del lector.
Se trata de un PDF con las imágenes de las 3 primeras páginas del libro escrito por Jean Paul Sartre, que estuvo en la estantería de la Biblioteca UNTREF, Sede Central con la codificación: 94(729.1)(046)/SAR/1.004439. Las tapas y hojas del ejemplar se encuentran con un alto nivel de acidez, lo que genera roturas y quebraduras. Esta condición provocó que se traslade al Archivo de Biblioteca UNTREF, donde se conserva en un contenedor.
El texto es de la Colección: "El hombre y el mundo", dirigida por Susana Lugones y Franco Mogni. Copyright by Editorial Uno, Buenos Aires, 1960.
Hecho el depósito que previene la ley 11.723. Derechos exclusivos adquiridos a "Prensa Latina".
El prólogo de Franco Mogni, se titula: "Dos palabras" y se trancribe a continuación:
"En marzo de este año, Sartre estuvo en Cuba invitado por el gobierno revolucionario. Al regresar, se comunicó con el director de "France-soir", el periódico de mayor. circulación de Francia: _ Quiero decir en un reportaje la verdad sobre Cuba. Necesito que mi testimonio tenga la más amplia difusión. ¿Les Interesa?
El director de "France-soir", un hombre que no sólo dirige un diario sino que además es periodista, le contestó que sí. Bajo el título general de "Huracán sobre el azúcar", comenzaron a aparecer los 16 artículos de Sartre en tiradas de un millón y medio de ejemplares (1). Y había en todos ellos un lenguaje distinto (aunque entroncara con una constante de toda su obra anterior: la necesidad de decidirse, de asumir una situación): era el lenguaje de un pensador, de un humanista que, desorientado al principio ("estuve a punto de no comprender nada"), remontó hacia atrás el hilo de la Revolución hasta llegar a sentirla e interpretarla como una viva objetivación, como un hecho. ¿A dónde va? ¿Hacia el socialismo? ¿Tienen sus líderes alguna ideología? ¿Hace falta esa ideología o la Revolución es una praxis que forja sus ideas
en la acción? Cuando Sartre partió de París no pensaba, por cierto, en eso: preparaba el prefacio para un libro de Paul Nizan, su amigo muerto. En Cuba, confesó que no podía terminar. Se sentía sencillamente desarraigado de ese tema, de esa forma de pensar. ("No es concebible que un escritor haya asistido al entierro de las víctimas del vapor "La Coubre" y que haya vuelto a su casa para escribir un poema sobre las flores ("). Así, desde el sentido de un slogan "sin azúcar no hay país", fácil membrete para justificar el colonialismo y la buena conciencia, hasta el problema de los políticos venales y la influencia del Ejército, la puesta en marcha del policultivo y la reforma agraria, Sartre analiza las entrelíneas de un putsch histórico que acabó convirtién- dose en auténtica revolución, abierta, honda, que descubre día a día nuevos objetivos. El suyo es el testimonio de aquel que habiendo estudiado, largamente, en su labo- ratorio, todo el andamiaje dialéctico, escatológico, materialista y fenomenológico de la revolución, hasta casi establecer filosóficamente la forma de realizarla, encuentra, en una tierra cálida y revuelta, un nuevo método, o un no-método, la ausencia de toda teoría preestablecida, que conduce al mismo fin que él reclamaba. Ahora, muchos afirmarán, como algún industrial carioca, que Sartre "no representa ya a la cultura francesa", que está "gagá", que no existe. De ellos será el reino de los cielos... El otro, el de la libertad necesaria, está aquí, y es nuestro. Sartre, uno de los más lúcidos del siglo, también lo sabe.
Traducir, editar, incluso unir dos palabras a un libro suyo sobre la Cuba ardiente de hoy, sin que antes se haya tomado un fusil, puede traer la imagen de algún bizantinismo o una falsa gallardía. Hacerlo porque entendemos que aquí, como allá, se cuecen habas y que "hay algo podrido en Dinamarca", es otra cosa y equivale, de alguna manera, a poner el dedo en la llaga. Acaso sea ésa nuestra única intención.
(1) También François Sagan visitó la Isla y, en principio, con el mismo fin que Sartre, pero los baños de sol, los "daiquiri" y el ocio ocuparon tanto sus días que antes de conocer, por lo menos, una barba, ya tenía que regresar. Las palabras que enhebró, después, se parecen demasiado a la jalea.
() "Lunes de Revolución", 21 de marzo de 1960, página 10."