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Descripción archivística
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Siluetas de la cultura afroargentina
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000192-A · Unidad documental compuesta · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF muestra las imágenes de una agrupación documental que contiene una lista de nombres en un recorte de papel, el que al dorso presenta una nota a modo de recordatorio ("VER: LA FECHA DE SU MUERTE. Me parece que fue el 12 de enero de 1920. Aquí dice junio. Y lo mismo dicen en el libro… Hay un error. Seguramente en el libro de Gorgo Vicente Gesualdo debe estar el dato. VER"). Hay además otras fojas tipeadas, con detalles de algunos de los músicos listados. También las hojas de un libro (no semenciona título o autor), con imágenes y texto sobre Rosendo Mendizábal (y las fotocopias de las mismas, las que fueran preparadas posteriormente para la publicación del libro, editado por EDUNTREF).
En otras fojas se lee: "TEXTO ESCRITO EN HOJA SUELTA
LAURA MONSERRAT
La 'casa' estaba situada en casi la esquina de Paraguay y Pueyrredón.
Allí surgieron por vez primera las notas de El entrerriano."
"ROSENDO MENDIZÁBAL – DATOS VARIOS: IMPORTANTES…

  1. Desde luego, no sabemos más que por referencias cómo tañía el piano, pues, lamentablemente, no llegó a grabar. Pero tenemos las páginas impresas o melogramas (?), que guardan una prodigiosa unidad de estilo y técnica. De manera que se puede llegar a la conclusión de que no son exageracio-nes las que se han dicho acerca de su capacidad interpretativa, de su digitación y del pulso incon-movible que era capaz de imprimir a sus versiones.
  2. Maestro de Enrique Saborido y Manuel Campoamor.
  3. Murió el 30 de junio de 1913.
  4. Nació el 21 de abril de 1868.
  5. Actuó en la “casa” de la vieja Eustaquia, la parda Adelina."
Ortíz Oderigo, Néstor
Silueta de la milonga
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000097 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF consta de texto mecanografiado y una nota manuscrita (que se observa al final de mismo). Analiza la evolución de la milonga, al amparo del candombe, sus vinculaciones con la música afroamericana, gracias a negros, mulatos y blancos (lo que “la sometieron” a toda clase de variantes). Durante la década de 1920, se dio el nacimiento de esta especie sonora de movimiento repetitivo.
Se hace la diferenciación entre la milonga escrita y la previa, que interpretaban los músicos en los tambos o “bailongos”. Por ello, se menciona que sufrió el mismo proceso que el baiao brasileño o la cumbia afropanameña y afrocolombiana.
El texto se divide en:
1-Planteo del problema
2-Africanismo
3-Cantos irónicos
4-Milonga y “Negro Spiritual”
5-Popularidad de esta especie
6-El vocablo “milonga”
7-Conclusión
Se hacen citas y menciones a libros y autores, así como se transcriben algunas cuartetas cantadas en el Siglo XIX, provenientes de un danzón afrocubano.

Ortíz Oderigo, Néstor
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000136 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF analiza la huella cultural y espiritual que los esclavos africanos dejaran tanto en Argentina, Chile, México y Bolivia (países considerados erróneamente como “libres de africanismo”).
El texto se divide en:

1-Tradición cultural
2-Primeros destellos
3-Actuaciones diversas
4-Lengiaje universal
5-Conclusión

Se hace referencia a la impronta dejada en el lenguaje musical (tanto folkórico como culto del continente), documentada por etnólogos, antropólogos, cronistas y memorialistas. Existe documentación en la Biblioteca Nacional y el Archivo general de La Nación, acerca de los permisos solicitados por los negros, para “batir tambor” los domingos y días festivos. Los hijos de África, se desempeñaron como músicos, pianistas, guitarristas o flautistas en “peringundines”, “casas de equívoca reputación” o academias de baile. Se menciona que los tambores, tamboriles, masacayas, hueseras, mates y quijadas “dejaban oír su latido nervioso y enérgico” como telón de fondo dela coreografía de chikas y calendas.

Ortíz Oderigo, Néstor
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000172 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF corresponde al texto original que aparece en el capítulo 8 del libro "Esquema de la música afroargentina". La agrupación documental, Se divide en:

  1. Música popular
  2. “Música seria”
  3. Actuación en iglesias y conventos
  4. Bandas en colegios religiosos
  5. Un violinista negro en el Cabildo
  6. Orquesta de la Catedral
  7. Pianistas y organistas
    Además de hacer en el final, menciones específicas de los músicos rioplatenses:
    Antonio Sayago
    Remigio Navarro
    Federico Espinosa
    Manuel G. Posadas
    Zenón Rolón
    Manuel Posadas
    Alfredo Quiroga
    El que sigue es un extracto del escrito:
    “Dentro de la concepción que, de manera caprichosa, se ha trazado de los negros, se encuentra el hecho de permitirle sólo acceso a los estratos populares del arte sonoro. Las elevadas escalinatas de la “gran” música son tabúes para los hombres de piel bruna. Quedan reservadas con exclusividad para los artistas “caucásicos”. Es una manera de que el ser de ascendencia africana permanezca en su sitio, de que no intente trasponer el cerco pertinaz e infranqueable de la “línea de color” para “elevarse” en la resbaladiza “escala social” y “equipararse con los blancos”.
    Así es como su música- por más facetas significativas que aposente , y ya sabemos en qué medida suele acogerlas-, será siempre de “segunda clase”, como se ha pretendido, en todas las épocas y en todos los meridianos, que son sus creadores…Por consiguiente, muchos de ellos se han visto constreñidos a militar en dicho frente, cuando, en realidad, por sus deseos, por sus inclinaciones, por sus aspiraciones y posibilidades técnicas y estéticas, podrían haberse consagrado a otros menesteres artísticos (…). Por eso el hijo de África ha desempeñado papeles de bufón en el teatro del Siglo de Oro español, en los minstrel shows afro norteamericanos, en el cinematógrafo de Hollywood y en las tablas de Brodway. Por eso Paul Robeson e Ira Aldridge se vieron obligados a marchar a Europa con el fin de interpretar a Shakespeare, antes de que les fuera posible hacerlo en su patria, los Estados Unidos. Por eso también la música afronorteamericana y el jazz, el arte sonoro afrobrasileño y el afrocubano, así como otras especies de la música afroamericana, han tenido que presentarse con ribetes grotescos y humorísticos, antes de ser aceptados como música “seria” por gentes “respetables”, y los tambores y otros instrumentos musicales de cuño afroide, se pintan con colores detonantes y dibujos exóticos para llamar la atención de los que no escuchan la música sino que la “miran”… Por eso las etiquetas de los primeros discos de jazz, enseguida del título- invariablemente mal traducido a nuestro idioma- figuraba con frecuencia la absurda denominación de fox trot excéntrico, aunque se tratara de un blues, de un ragtime o del dramático Black and Tan Fantasy, vertido por la orquesta de Duke Ellington (en efecto, en una de las ediciones argentinas, dicha obra del genial pianista, compositor y arreglista lleva el lastre del desatinado rótulo, colocado por “directores artísticos” semi-analfabetos que manejan un aspecto de nuestra cultura…), y sus cultivadores más genuinos se han visto constreñidos a introducir gags en sus actuaciones, para atraer el interés de públicos mal informados y peor encauzados… Y por eso, en fin, artistas como Scout Joplin, Will Marion Cook, J. Rosamund Jonson, James Reese “Jim” Europe, Bert Williams, Bill Robinson, Fats Waller, Duke Ellington, Art Tatum y tantos otros, se vieron obligados a refugiarse en el ragtime, en la comedia bufa, en el jazz y en el tap dance, cuando en realidad sus aspiraciones eran ascender a otros peldaños de la escala artística que, para el negro, aunque parezca ridículo, son todavía peligrosamente resbaladizos.
    (…) en el año 1750, el violinista afroargentino Josesito (sic) ofreció un “recital” en el Colegio de Buenos Aires. Animó un preludio, una gavota y un Concierto de Corelli. Como era costumbre en la época, se hallaban presentes varias autoridades.
    Por su parte, un hermano del instrumentista mencionado más arriba, actuaba con carácter de organista en la iglesia de Monserrat. Además, brindaba “recitales” en diversos teatros y salas de conciertos de nuestra capital.
    Corría el año 1763 cuando el mayordomo de la Cofradía de Jesús Nazareno, de la iglesia de Santo Domingo, entre los gastos que demandó la fiesta anual que llevaba a cabo dicha institución, incluyó unos gastos vinculados con las ejecuciones musicales que tuvieron lugar. Era el pago por los “trapos viejos de túnica que sirven para los negros que sacan la campanilla, la caja y el clarín”.
    (…) Dentro del lapso que encierran los años 1770 y 1790, en la orquesta de la catedral de Buenos Aires tomaban asiento más de dos decenas de músicos negros y mulatos. Unos eran esclavos y otros pertenecían al sector de los libertos. Los nombres de algunos de ellos hemos podido rescatar del olvido: Juan Gutiérrez (trompa), Luciano Díaz (clarinete), Luis Emilio Rodríguez (trombón) y Ricardo Giménez (tambor).
    José Joaquín de Álzaga, ejecutante de trompa afroargentino, estuvo enrolado también en esa agrupación instrumental, durante el período de tiempo a que nos hemos referido. Pero logró, asimismo, destacar su silueta como compositor de distintos tipos de música “ligera”.
    En el decurso del decenio de 1790, actuaba en Córdoba, como maestro de danza, un “pardo libre” oriundo de Buenos Aires, de nombre Pedro Berden. De acuerdo con las crónicas de entonces, parece que el tal Berden no era trigo limpio, sino un sujeto anormal, pues cometió estupro con una jovencita mulata. Por lo cual fue enviado a presidio, aunque luego, revocada la pena, se lo “desterró” en la provincia de San Luís.
    El “pardo libre” Teodoro Hipólito Guzmán actuaba como violinista en la catedral de nuestra ciudad y, diez años más tarde de la fecha arriba indicada, desarrolló la misma actividad en la de Santiago de Chile. Guzmán había nacido en Buenos Aires alrededor del año 1750 y murió en la capital chilena en 1820.
    Un negro llamado Norberto, de veintiséis años de edad, se desempeñaba, en el transcurso del año 1792, como violinista en el colegio Monserrat, de la ciudad de Córdoba, así como actuaba en “bailesitos” (sic) de menor cuantía. En uno de ellos, justamente, fue protagonista del hecho que relatan las crónicas de la época.”
Ortíz Oderigo, Néstor
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000105 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El texto corresponde al original que aparece en el capítulo 25 del libro "Esquema de la música afroargentina". El PDF analiza la celebración que la cultura europea conmemora cada 6 de enero, la que también se conoce como Adoración de los Reyes Magos. Se cree que antiguamente formaba parte de las celebraciones de Navidad (que duraban doce días).
Como otros patrones ajenos a las cultura originarias, lo distintos conglomerados afroamericanos hicieron suya esta festividad. En Brasil, se denominan “reisados”, “folias de reis” o “boi de reis”.
El texto se divide en:
1-Epifanía y “reis”
2-San Baltasar y los negros
3-Alcance de las palabras de D’Orbigny
4-Santo patrón
5-El Cambagará

Se hacen citas y menciones a libros y autores que describen estas prácticas populares, así como se transcriben algunas cuartetas del folklore afrocubano.
La foja 5, es una nota manuscrita, con el siguiente texto: “Agregar cuadro de Castagnino”.
Se mencionan costumbres, como entonar canciones y hacer tañer los miembros órganográficos, a la usanza africana durante los bailes.
Se da cuenta de que la colectividad afroargentina, rendía devoción a San Baltasar y había erigido sendos altares en la iglesia metropolitana de La Piedad, y en la capilla del cementerio del oeste. También en Uruguay y otros países americanos, fue objeto de reverencia. En Corrientes, existe el barrio Cambá Cuá, que en guaraní significa: “viejo negro”.

Ortíz Oderigo, Néstor
Fisonomía de la música africana
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000149 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF corresponde al texto original que aparece en el primer capítulo del libro "Esquema de la música afroargentina". La agrupación documental, Se divide en:

  1. Estética africana
  2. Diversidad de la música africana
  3. La música vocal
  4. Distintas ramas de la música africana
  5. Cantos litúrgicos y cantos seculares
  6. Música instrumental
  7. Carácter melódico de la música
  8. Melodía africana
  9. “Call and response”
  10. Ritmo
  11. Polirritmia
  12. Fraseo “off beat”
  13. Improvisación
  14. Timbre
  15. Tempo
  16. Técnica vocal
  17. Expresionismo
  18. (falta la página 24)
  19. Participación
  20. Otras características
    Se menciona la música del Africa occidental, así como la del Congo, Nigeria o Angola, destacando la diferente cadencia y entonación de los idiomas del continente, con sus diversas variaciones.
Ortíz Oderigo, Néstor
Enrique Maciel
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000131-A · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF fue tipeado en máquina de escribir, sobre hojas borrador ya escritas (por lo que, del reverso, están tachadas con lapicera roja). Una de las fojas, es la tapa con la marca de un conocido block de papel blanco.
El texto, analiza la carrera musical del músico nacido en 1897 y fallecido en 1962, cuyos antepasados, fueran traídos como esclavos desde África a Buenos Aires, en buques negreros en la época de la colonia. Este director de orquestas populares y prolífico compositor, realizó sus estudios musicales en el Colegio San Vicente de Paul. Se desempeñó con soltura en guitarra, bandoneón, pino y armonio. También fue payador. En 1921, ingresó a una compañía fonográfica, por lo que su guitarra aparece en producciones de Rosita Quiroga y otros conocidos intérpretes de la época. Formó parte del dúo Blomberg-Maciel, a quienes se unió el dramaturgo Carlos Max Viale, quien escribió un ciclo radial que musicalizaran, llamado: “Bajo la Santa Federación”. Este programa, sirvió de base para la película de 1935. También realizaron la música para obras teatrales y espectáculos.
Uno de sus piezas más conocidas, fue: “La Pulpera de Santa Lucía”.

Ortíz Oderigo, Néstor
El tema afroide en la música argentina
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000029 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

Este El PDF corresponde al original del texto que aparece en el capítulo 27 del libro "Esquema de la música afroargentina". El mismo, trata sobre la influencia de los negros y su descendencia en la cultura de los diversos países en los que sus ritmos y melodías quedaron como parte de la música popular y urbana. Los tambores y tamboriles africanos, los ingredientes tímbricos, polifónicos, armónicos y polirrítmicos, fueron absorvidos por el folklore. Agrupaciones posteriores, intentaron exhumar viejos temas, como candombes y habaneras. Incluso, hacer tangos "a lo raza africana", aunque el intento no prospèró.
se inscribieron en esta tendencia estética, lo músicos Enrique Maciel, Héctor Pedro Blomberg, Rosita Quiroga, el dúo Magaldi Noda o Ignacio Corsini.

Ortíz Oderigo, Néstor
El tango y la música afroamericana
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000073 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF se refiere a los ingredientes africanos infiltrados en el jazz y el vínculo etnocultural impreso por los negros, en los albores del tango. El texto explica además, que no pocos de los músicos y compositores estadounidenses o de Buenos Aires, eran de ascendencia africana. El texto se divide en:
1-Tradición africana
2-Prudencio Aragón y Jess Pickett
3-Gottschalk y el “Tangano Rhythm”
Opera “Koanga”
El “schicoba”
“Tango Rags” o “ragtime tango”
Los blues de Handy
Fondo rítmico africano
“Línea contínua de improvisación
Se habla del paso de los afrodescendientes desde el folklore popular a la música “culta”, mencionando ritmos y danzas, fraseos afrocubanos o afrolatinoamericanos (calinda o calenda, bambula o bamboula, coonjine o counjaille, chika o Martinica.
Se mencionan autores, piezas e intérpretes del inicio del Siglo XX, como: Rosendo Mendizábal (autor de “EL entrerriano”) y William H Tyers, quien se dedicó al jazz, pero también hizo una serie de “tango negros”. Todos estos registros fonográficos de solistas y agrupaciones organográficas se brindan en el texto, junto a datos de edición o impresión, como: “Disco Victor estadounidense número 35360”.
En la conclusión, se manifiesta que el ritmo es el rasgo de contacto o concomitancia entre el charleston, la habanera, el candombe, la milonga y el tango arcaico.

Ortíz Oderigo, Néstor
El ritmo del tango
AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000087 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

El PDF se inicia con una nota escrita a mano, que se encontraba entre el texto previo: "El tango y la música afroamericana" y "El ritmo del tango", el que analiza los cambios sociales y culturales que el paso del tiempo produjo en el arte sonoro de Buenos Aires. La raigambre folklórica y el linaje popular del tango, antes y con la llegada de la orquesta: bandoneón, violines, piano y contrabajo. La evolución estética y sociológica (de similar forma que el samba brasileño de carácter melódico).
Se hace referencia al “negro spiritual” de Estados Unidos, lo afronorteamericano, la influencia de los pueblos bantúes, el elemento afroide en las milongas y otros ritmos.
El texto se divide en:
1-Transformación de los fenómenos culturales
2-Investigación compleja y diversa
3-Comprobación rítmica
4-Ritmo “cayengue”
5-“Slapping”
6-Origen del “cayengue”
La atorreferencia a “latitudes africanas del tango” y la negación de la “blancura absoluta” de la música urbana argentina. También la influencia en los vocablos del Río de la Plata, América Latina y España.

Ortíz Oderigo, Néstor