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Archival description
AR ABIBUNTREF C.BA-ARE-SF2 · Subfonds
Part of Fondo Isabel Aretz

Estos documentos son fotografías, contratos, diplomas y otra documentación de carácter personal de Isabel Aretz, los que Ana María Locatelli de Pérgamo conservara en su domicilio, en su carácter de albacea.
Salvo cuadros con diplomas enmarcados a los que se les ha roto el vidrio de cobertura o manchas en algunas fojas, se encuentra en buen estado de conservación.
Las fotografías de los viajes de campo de Isabel Aretz, se encontraban apiladas en un folio, dentro de una carpeta. Algunas de ellas presentaban deterioro por manchas, otras se encontraban pegadas entre sí por la cola envejecida que tenían en su parte posterior. Estas imágenes, se habían desprendido con poco cuidado de algún álbum al que estuvieron pegadas originalmente, lo que les produjo desgarros en el papel de base. Se decidió colocarlas en folios de polipropileno, separando los ejemplares para que no vuelvan a pegarse entre sí y evitar mayor daño. El grupo documental se guardó en un bibliorato nuevo, como medida de conservación.

Untitled
AR ABIBUNTREF B.BC-NAP-1 · Series · 2023-10-10
Part of Colección Daniel Eduardo Nápoli

En esta Serie documental, se agrupan los ejemplares de discos de vinilo que fueran donados por Daniel Eduardo Nápoli, con interpretaciones de la obra musical de autores argentinos. Varios de ellos, son productores del acervo del Archivo de Biblioteca UNTREF, como Rodolfo Arizaga, Isabel Aretz o Alicia Terzián.
Se han creado Subseries con los ejemplares de cada autor.
En uno de los registros (000272), se menciona que buena parte de las obras argentinas reunidas en este espacio revelan un parentesco o "aire de familia". La formación francesa de tantos de estos creadores y el ejemplo del maestro Alberto Williams, propulsor de nuestro nacionalismo musical, generan un clima estético que respiran casi todos ellos en la época de concepción de sus obras.

AR ABIBUNTREF B.BC-NAP-1-2-000272-01-A · File · 2023-10-11
Part of Colección Daniel Eduardo Nápoli

El presente PDF muestra la tapa y contratapa del disco de larga duración interpretado por Lia Cimaglia Espinosa al piano.
Interpreta temas de su autoría y de otros intérpretes.
LADO I:
LIA CIMAGLIA ESPINOSA:
Recuerdos de mi tierra
a) Evocación criolla
b) Danza
d) Milonga
d)Zapateado
LITA SPENA:
CUATRO PRELUDIOS
a) Niebla
b) Benteveo
c) Subida al Cerro
d) Caminito de Agua
ISABEL ARETZ:
TRES PRELUDIOS NEGROS

LADO II:
PEDRO VALENTI COSTA:
LAS HORAS DE BOMBOLO
a) Preludio al Despertar
b) Andante a la Siesta
c) Rondo a los Juegos
CARLOS SUFFERN:
LEYENDA DE FLORES
a) El Pino y la Palmera
b) La Bauhinia
c) Rosa Té d) Nympheas

El ejemplar cuenta con un texto que reseña las composiciones:
"Buena parte de las obras argentinas reunidas en este recital revelan un parentesco. Sin embargo, el "aire de familia" que las homologa no emana del común lugar de nacimiento de sus autores sino del mismo clima estético que respiran casi todos ellos en la época de concepción de sus obras. En efecto, la formación francesa de tantos de nuestros creadores, unida a la fascinación galvanizadora que provoca el arte de Claude Debussy, condicionan el desenvolvimiento de la producción pianística argentina durante varios años.
De esa etapa tan fructífera para la música nacional es magnífico documento este disco en su casi totalidad. Veamos.
La Suite para piano Recuerdos de mi tierra fue compuesta por Lía Cimaglia Espinosa en 1939, durante su estada en París. Alumna en Buenos Aires de Alberto Williams y de Jorge de Lalewicz, en 1938 se trasladó a Francia en uso de una beca acordada por la Comisión Nacional de Cultura. En contacto con pianistas y compositores como Yves Nat, Isidor Philipp y Alfred Cortot, Lía Cimaglia se hallaba en 1939 bajo los efectos subyugantes del impresionismo debussyano, del cual era y lo sigue siendo convencida intérprete.
Sin embargo, los fuertes vínculos afectivos que la mantenían ligada a la Argentina y el ejemplo siempre latente de su maestro Williams, propulsor de nuestro nacionalismo musical, se alían para dar un particular carácter a Recuerdos de mi tierra. Los cuatro números de esta Suite (Evocación criolla dedicada a Elvia Ochoa de Garbarini; Danza, al pianista uruguayo Hugo Balzo; Milonga a Carlos López Buchardo y Zapateado a Elsa Piaggio de Tarelli) están concebidos dentro del más ortodoxo estilo de armonía impresionista y sin embargo el uso de giros melódicos y células rítmicas del folklore nacional confieren a cada uno de ellos un sabor argentino indudable.
Los Cuatro Preludios de Lita Spena muestran inspiración análoga a la de Lía Cimaglia Espinosa, pero los resultados, desde el punto de vista estilístico, son diferentes. La sola enumeración de sus títulos es sintomática. El primer preludio se titula Niebla y está dedicado a Ricardo Rodríguez; el segundo Benteveo (a Jorge de Lalewicz); el tercero Subida al cerro (a Athos Palma) y el cuarto Caminito de agua (a Carlos López Buchardo). No se trata aquí de evocar elementos musicales argentinos sino de sugerir a través de sonidos, elementos de la naturaleza que afectan el estado espiritual del artista. No hay por tanto la menor intención nacionalista en los "Preludios" de Lita Spena. Son obras de neta adhesión a la estética impresionista de Debussy tanto en el planteo armónico como en la función colorística de los acordes o los efectos diversos de la escritura instrumental. El cuarto preludio, Caminito de agua, se emparenta con toda la literatura pianística surgida en el auge del impresionismo francés con posterioridad a los "Juegos de agua" de Ravel.
Nacida en Buenos Aires, Lita Spena es autora asimismo de numerosas canciones infantiles para una o más voces con piano o para voces "a capella".
Con los Tres preludios negros de Isabel Aretz nos situamos en una corriente absolutamente diferente. Formada bajo la guía de Rafael González, Athos Palma y Héctor Villa-Lobos, su actividad musical se definió más que por la composición (que siguió cultivando) por la investigación etnomusicológica. Isabel Aretz se inició en ese campo al lado de Carlos Vega, hasta haberse convertido hoy en figura capital dentro de la musicología del contienente. Radicada desde hace años en Venezuela, se dedicó, como parte de un sólo "leit-motiv" (la etnomúsicología latinoamericana), a estudiar el influjo de la música africana en nuestro continente.
Resultado de esas investigaciones, son algunas de sus obras de compositora, en actitud similar a la adoptada, entre los grandes creadores de nuestro tiempo, por Béla Bartók, por ejemplo. Los Tres preludios negros de Isabel Aretz son del año 1964. Naturalmente, es el ritmo elemento dominante y unificador, que se apoya en una escritura pianística de tipo percusivo, en imitación del tambor negro. Como su nombre lo indica, estos preludios son especies de microformas, que plantean y exponen temas puros, mas sin un posterior desarrollo. El primero de ellos presenta una estructura ternaria (ABA).
El impresionismo marca su impronta asimismo en la Leyenda de fiores de Carlos Suffern, serie de cuatro piezas (El pino y la palmera, La Bauhinia, Rosa té y Nympheas) que cuentan con revisión pianística de Roberto Locatelli. El título de las obras, al que se añade, en tres de ellas, el verso o la palabra evocadora, configuran la adherencia a aquella estética, que se concreta en lo estrictamente musical a través de un especial clima armónico.
Compuestas en 1936, estas cuatro páginas son de un pianismo refinado, mediante el cual Suffern transmite esa atmósfera de sensualidad y delectación por lo exótico tan típico de la escuela en la cual el autor, temporariamente, se detiene. Musicólogo y profesor en diversos conservatorios así como en la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la Argentina, en la actualidad Suffern ejerce, por segunda vez, la dirección artística del Teatro Colón. Es asimismo presidente de la Asociación Argentina de Compositores.
Se apartan de una conducta estética definida las Horas de Bómbolo, suite para piano de Pedro Valenti Costa. Preludio al despertar, Andante a la sieta y Rondó a los juegos son los títulos de estas tres páginas, de las cuales la primera y última encierran grandes dificultades de ejecución. Ellas provienen sobre todo de la libertad rítmica en que se mueve su escritura con el empleo de valores irracionales. Procedimientos politonales y una técnica de bravura, por momentos percusiva, contribuyen a dar un carácter realmente fuerte a estas composiciones. Presidente de la Unión de Compositores de la Argentina y Di- rector del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, Valenti Costa es personalidad de primer plano en la vida musical argentina como creador, organista y director de coro y orquesta. A través de esta última actividad, Buenos Aires le debe el cono- cimiento de obras fundamentales, tales como la "Danza de los muertos" de Honegger, "Catulli Carmina" de Orff, "La petite Messe solennelle" de Rossini o "Ascanio in Alba" de Mozart, entre tantísimas otras.
Es conocida la trayectoria artística de Lía Cimaglia Espinosa, quien comenzó desde muy niña una brillante e ininterrumpida carrera.
Obtuvo numerosas distinciones; entre otras, la beca "Premio a Europa" que le otorgara en 1939 la "Comisión de Cultura", para perfeccionar sus estudios en Francia, Italia y Alemania, habiéndosele concedido además, en ese momento un premio de composición a una serie de canciones, adjudicado por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
En la Argentina, sus maestros fueron Alberto Williams, Celestino Piaggio y Jorge de Lalewicz y, en París, donde estuvo radicada, estudió con Isidor Philipp, Yves Nat y Alfred Cortot. Allí debutó también como concertista con el mejor de los éxitos, dando a conocer numerosas obras de compositores argentinos y consagrándose, según las críticas de Jean Aubry y Camille Mauclair, como intérprete de Debussy.
Actuó en casi la totalidad de las instituciones musicales del país y realizó numerosos viajes de conciertos por América del Sur, Cent o América. los Estados Unidos y Europa, incluyendo invariablemente en sus programas, obras de sus connacionales. Como solista ha actuado junto a grandes directores argentinos y extranjeros, como por ejemplo el Primer Concierto de Brahms, el Segundo de Rachmaninoff, el Tercero y el llamado Campestre de Poulenc, todos en el Teatro Colón, como así también el Concierto para piano y orquesta, de Rodolfo Arizaga, que le fuera dedicado y que estrenó también en Méjico y Brasil. Asistió al Festival Panamericano de Méjico, donde además de este último concierto, realizó recitales con la obra integral para piano de Mendelssohn, Debussy, Fauré y Villa Lobos.
En España, realizó conferencias ilustradas sobre música argentina en el Real Conservatorio de Madrid.
En 1967 recibió el premio de la crítica a su disco dedicado a la obra de piano de Alberto Williams, además, ha sido la primera pianista argentina que ha actuado en televisión."