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AR ABIBUNTREF B.BC-NAP-2-000010-01-A · File · ? - 2023-08-29
Part of Colección Daniel Eduardo Nápoli

El PDF presenta la imagen de la tapa y contratapa del disco de vinilo y el sobre interno de guarda. El LP fue grabado por: Martin GALLING (piano), con "LOS SOLISTAS DE STUTTGART", dirigidos por GÜNTER WICH.
LADO 1
Banda 1: CONCIERTO No 1 EN FA, K. 37
Allegro
Andante
Rondo
LADO 2
Banda 1: CONCIERTO No 3 EN RE, K. 40 Allegro maestoso
Duración: 12' 15"
Duración: 14' 51"
Andante Presto
Banda 2: CONCIERTO No 2 EN SI BEMOL, K. 39
Allegro spiritoso
Andante
Molto allegro
Duración: 14' 43"
Duración: 14' 37"
Banda 2: CONCIERTO No 4 EN SOL, K. 41 Allegro Andante Molto allegro

El siguiente texto de la contratapa, fue preparado por Egon F. Kenton, traducido y extractado por Ricardo Turró:
No está de más recalcar que el instrumento de Mozart fue el piano: no el clavicémbalo ni el clavicordio. Por cierto que los pianos existentes en el hogar de Mozart no eran los más robustos intrumentos que utilizó Beethoven en el siglo siguiente, pero tenían martillos. Por tanto, no deja de ser interesante enterarse que los primerísimos conciertos para instrumento de teclado que vinieron de manos de Mozart son sus únicas composiciones que podrían concebirse como escritas para el clavicémbalo. Si decimos "que vinieron de manos de Mozart" en lugar de "creadas por Mozart", es porque él no las compuso: simplemente, son arreglos y transcripciones que hizo de movimientos de Sonatas escritos por diversos ejecutantes de clave germanos que vivían en París.
Hubo manuscritos de estos cuatro conciertos en la Real Biblioteca de Berlín, claramente asignables -por rasgos y escritura- al jovencito Mozart y su padre. Están fechados en abril de 1767. Los musicógrafos consideran que son los primeros conciertos de piano y orquesta que escribió Wolfgang, quien hizo los arreglos en abril, junio y julio de 1967.
EI CONCIERTO N° 1 EN FA, K. 37, de igual modo que los restantes, consta de tres movimientos. El Allegro deriva de una Sonata de Raupach y el movimiento marcado Rondo (que en realidad no es tal), procede de otra Sonata de Honnaver. El Andante central, muy probablemente, corresponde a Johann Schobert. Es el más interesante de los tres trozos.
El CONCIERTO No 2 EN SI BEMOL, K. 39, se sustenta temáticamente en Raupach en sus movimientos externos. El Allegro spiritoso señala un progreso en la manera de administrarse el joven compositor. Nuevamente, es el Andante intermedio (también de Schobert) lo más significativo de este Concierto; Mozart precedió este Andante con una introducción orquestal bastante extendida.
El CONCIERTO No 3, EN RE, K. 40, tiene por base del Allegro maestoso una adaptación de una Sonata de Honnauer. Se tiene la impresión de que comenzaba Mozart a desinteresarse en la adaptación de música ajena (no muy inspirada), pues el arreglo es mera alternación de tutti y soli pianísticos. Y es de lamentar que esté ausente alguno de los Andantes de Schobert que, hasta aquí, habían animado sus anteriores Conciertos: porque el utilizado en esta ocasión, un Andante en La de Johann Gottfried Eckard, sólo puede justificarse en este hecho:
el haber nacido su autor en Augsburg, localidad donde también vio su luz Leopoldo Mozart. El mejor trozo de este Concierto es el Presto final, que según St. Foix sería transcripción de una página de Legrand.
EI CONCIERTO No 4 EN SOL, K. 41, marca un sensible progreso de Mozart sobre los tres precedentes. El material temático es de fuentes semejantes a las de casos anteriores. El Allegro inicial sigue textualmente el de la Sonata Op. 1, de Honnauer, y el Molto allegro es también el Finale de la misma obra. Ambos están en compás ternario. El Andante central, en 2/4, se inspira en música de Raupach. Está en Sol Menor, y es de destacar que tanto la tonalidad como el sentido melancólico que exhala anticipan otras composiciones ulteriores de Mozart en la misma tonalidad.
Se ignora si Mozart tocó en público estas obras y dónde. Pero, aun si no las hubiera tocado, es indudable que le sirvieron de mucho como fuente de ejercitación y de experiencia.

AR ABIBUNTREF B.BC-NAP-3-000002 · File · 28-08-2023
Part of Colección Daniel Eduardo Nápoli

El PDF presenta la imagen de la tapa y contratapa del disco de vinilo y el sobre interno de guarda. El LP fue grabado por: Felicity Palmer, Alfreda Hodgson. David Hill (órgano). The Choir of St. John's College, Cambridge The Argo Chamber Orchestra, dirigida por George Guest
SIDE ONE
PERGOLESI: STABAT MATER

  1. Stabat Mater dolorosa 4.07
  2. Cujus animam gementem 244
  3. O quam tristis 2.23
  4. Quae morebat et dolebat 2:45
  5. Quis est homo 3.02
  6. Vidit suum dulcem natum 4.25
  7. Fac ut portem 4.05

SIDE TWO
PERGOLESI: STABAT MATER

  1. Sancta mater 5.26
  2. Fac ut potem 4.05
  3. Inflammatus et accensus per te 2.34
  4. Quando corpus morietur/Amen 4.10
    PERGOLESI (RICCIOTTI): CONCERTINO II
  5. (i) Largo Da Capella non Presto 5.13
  6. (ii) Largo Affettuoso 4.21
  7. (ii) Allegro 2.33
    Se reproduce parte de la traducción del texto original de la contratapa, escrito por Peter Holman:
    El Stabat Mater Dolorosa es un poema medieval que describe la angustia de la Virgen María durante la Crucifixión. Parece datar de finales del siglo XVIII y tradicionalmente se atribuye a Jacopone de Todi, un hermano laico franciscano que murió en 1806. Aunque fue popular durante siglos como poema devocional, no fue hasta 1727 que se publicó oficialmente, aceptado en el Misal Romano y el Breviario, y por tanto en la liturgia. Aunque existen ambientaciones musicales del Renacimiento (las de Josquin y Palestrina son ejemplos famosos), el poema no atrajo atención hasta el siglo XVIII, cuando fue ambientado, entre otros por Alessandro y Domenico Scarlatti, d'Astorga, Vivaldi, Stef Fani, Bononcini Clari y Haydn, así como Pergolesi. La razón de esta repentina popularidad probablemente se pueda encontrar en la naturaleza emocional y dramática del poema, más que en su aceptación como parte de la liturgia, como, hasta donde sabemos, la mayoría, si no todas, las composiciones de los compositores enumerados anteriormente fueron diseñados para devociones no litúrgicas o presentaciones en conciertos. Ciertamente, la escenografía de Alessandro Scarlatti, que parece ser la más antigua de este grupo, fue encargada por los Cavalieri della Vergine dei dolori, una hermandad laica napolitana, para sus devociones cuaresmales. La composición de Scarlatti, compuesta para voces de soprano y contralto (probablemente cantada por castrati), dos violines y continuo, fue compuesta probablemente en la segunda década del siglo XVIII y fue utilizada por la hermandad hasta 1785, cuando se encargó una nueva composición a Pergolesi.
AR ABIBUNTREF B.BC-NAP-4-000041-01-A · File
Part of Colección Daniel Eduardo Nápoli

El PDF presenta la imagen de la tapa y contratapa del disco de vinilo titulado: “Concierto en La bemol mayor para dos pianos y orquesta”. Los intérpretes son: Anthony y Joseph Paratore (piano) y la RIAS-Sinfonietta, dirigida por Uros Lajovic.
Lado 1:
Allegro vivace
Lado 2:
Andante Allegro vivace
Este LP consta del título y la información escrita en varios idiomas. En la contratapa, se encuentra la reseña en alemán de Ekkehart Kroher, su traducción al inglés de Celia Skrine y al francés de Carl de Nys.
Se presenta en este registro, una versión en español de la misma:
Casi completamente desconocidas son aquellas primeras obras sin número de opus que Mendelssohn escribía desde los diez años. Las obras que el joven compositor escribió a partir de 1819 tenían, por supuesto, el carácter de estudios para perfeccionar su propio dominio del arte de la composición y para familiarizarse con los diferentes tipos de formas musicales. Pero el aspecto más fascinante de estos primeros intentos es la confianza intuitiva con la que Mendelssohn asimiló influencias muy diferentes y forjó su propio estilo personal. Sus partituras autógrafas y los informes de testigos fiables dan testimonio tanto de su buen gusto como de su capacidad de autocrítica, al igual que su decisión de no publicarlas. Por supuesto, el resultado fue que estos juveniles intentos fueron casi olvidados. Esto es sorprendente en el caso del Concierto doble en la bemol mayor para dos pianos, porque el repertorio del concierto contiene muy pocas obras para esta combinación. De hecho, este no fue el primer concierto para piano doble que escribió el talentoso joven pianista. El año anterior (1823) Mendelssohn había producido uno en mi mayor. Su partitura autógrafa contiene numerosas correcciones y adiciones, mientras que su manuscrito del concierto en la bemol parece haber sido escrito directamente, lo que sugiere que ahora sabía exactamente lo que estaba haciendo. Aunque ambas están divididas en tres movimientos, las dos obras son muy diferentes. Características particularmente llamativas del concierto en La bemol son el cambio de peso musical a favor de los solistas y la originalidad de la solución de Mendelssohn al problema formal del final. La orquesta se mantiene notablemente en un segundo plano excepto al principio y al final de cada movimiento y son los solistas quienes marcan el tono. Sus partes individuales se entrelazan de manera tan perfecta y orgánica que la relativa pasividad de la orquesta, aunque notable, no perjudica la impresión general. Sin embargo, fue un experimento que Mendelssohn nunca repitió. Sorprende sobre todo el sonido característico, reconocible a la vez en la línea melódica, la armonía imaginativa y, sobre todo, en la forma en que los diferentes movimientos son concebidos y contrastados individualmente.

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