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            AR ABIBUNTREF B.BC-MEM-7-1-000115 · Unidad documental simple · ?
            Parte de Colección Memoria Histórica UNTREF

            Se trata de un libro de texto (con sellos previos y de expurgo), de un grupo de títulos conformado por 25 ejemplares recibidos en donación, los cuales se utilizaban para la enseñanza de la música en escuelas de nivel medio (secundario).
            Este volumen, escrito por Frances Wolf y editado por Ricordi, es el tomo 1 (14a. edición).

            [Los rescoldos vivientes]
            AR ABIBUNTREF B.BC-ARI-2-8-000565 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Rodolfo Arizaga

            El documento consta de la foja correspondiente a los artículos escritos por Rodolfo Arizaga, para la Revista Primera Plana. El recorte es una separata del ejemplar del día 01 de junio de 1971. Está foliado por el propio autor en tinta roja con el número 10, de lo que parece ser la serie de sus colaboraciones en la publicación mencionada. El que hace referencia al título de este registro, es el del disco: “Música para cuerdas, percusión y celesta” de Béla Bartók y suite orquestal de Hary Janos, de Zoltan Kodaly, por Bernard Haitink. Philips, 6500015, estéreo.
            Tiene marca de cruz que destaca otro texto, por lo que podría también ser de su autoría: “Tentación para directores”. Sinfonía número 4, de Peter Tschaikowsky, por la Orquesta de Concertgebouw de Amsterdam, conducida por Bernard Haitink. Philips, 6500012, estéreo.

            Arizaga, Rodolfo
            AR ABIBUNTREF B.BC-NAP-2-5-000193 · Unidad documental compuesta
            Parte de Colección Daniel Eduardo Nápoli

            El PDF muestra las imágenes de la tapa y contratapa de la caja de guarda de un par de discos de larga duración, registrados en 1956 por Folkways Records and Service Co. New York, USA (en Argentina por Fonema SA, Buenos Aires).
            Se transcribe parte del folleto que acompaña a los LP y el índice geográfico de grabaciones al final:
            "Los primeros hombres de los que se tiene noticia fueron entusiastas cantores, pero no tuvieron necesidad de instrumentos musicales; durante cientos de miles de años la música fue puramente vocal. Recién en el período que los historiadores denominan Paleolitico Superior comenzó la historia de los instrumentos musicales, que revela dos raíces. El movimiento audible es una de ellas.
            Aquí nos enfrentamos con un complejo proceso de interacción: la necesidad de coordinar el ritmo a que se mueven nuestros miembros con la melodía del cantor y, con fuerza progresiva, el énfasis que envuelve al cuerpo todo. Ambos se hacen uno; sonarán y se moverán con ritmo parejo. Las extremidades se convierten en parte de la música y aportan un acompañamiento percusivo en el cual ambos elementos se apoyan e incitan mutuamente. Los hombres comenzaron a marcar el compás de sus canciones con el golpe metronómico de manos y pies: pegándose en las nalgas, en el pecho, golpeando el suelo con los pies o batiendo palmas (ejemplos de golpes de pie en el suelo por los maori de Nueva Zelandia, de zapateo en España, de palmas de los bulu de Cameroon, bandas 1-3).
            El hombre dio el primer paso hacia la construcción de instrumentos musicales cuando reemplazó sus miembros por objetos con los que pudo producir un sonido más poderoso. El batido de palmas dio lugar a un ágil golpeteo de palillos (ejemplo de Australia, banda 4) que a veces eran inclusive afinados (ejemplo de la Filipinas, banda 5). Más aún, al promediar la Edad de Bronce se transformaron en címbalos, que eran violentamente golpeados entre sí o suavemente rozados borde contra borde (ejemplo de la India, banda 6). Para reemplazar el sonido del golpe con los pies, nuestros antepasados usaron bastones de ritmo entre otros, de bambú (ejemplo del Matto Grosso, banda 7); y los golpes sobre el abdomen derivan en percusión de cántaros (ejemplo de la India, banda 8)..."

            Asia:
            Bali: Orquesta Gamelan
            Judíos Bokharios: tambor
            Birmania: carillón de tambores
            carillón de gongos
            arpa
            Orquesta Gamelan
            China: Hu ch'in
            India: címbalos
            cántaros
            tambor y canto
            campanas
            vina
            Japón: campanas
            samisen
            Kurdos: doble clarinete
            Malasia: flauta nasal
            Filipinas: palillos
            carillón de gongos
            arpa judía
            cítara de bambú
            guitarrilla
            Senegambia: laúd
            Tailandia: Orquesta Gamelan
            Turquía: Lira

            Australia: palillos
            trompeta de madera
            N.Zelandia: golpes de piés (Maori)

            África:
            Congo: tambor acostado
            sansa
            Cameroons: palmoteo (Bulú)
            África Ecuatorial: xilofón
            trompeta
            arco musical
            Etiopía: Lira
            violín clavijero
            Watutsi: cítara

            América:
            Brasil: bambú
            (Mato-Grosso): sonajeros
            acordeón
            flautas dobles
            Esquimales: tambor de marco
            Flathead: flauta vertical
            Haiti: tambores
            México: guiro (raspador)
            arpa (europea)
            Navajo: tambor de agua
            Tennessee: banjo
            Perú: tamboril-flauta
            flauta de Pan

            Europa:
            España: zapateo
            guitarra
            orquesta catalana
            Francia: tamboril-flauta
            Hurdy-gurdy
            Grecia: clarinete
            Irlanda: gaita
            Italia: oboe
            Noruega: langleik (citara)
            hardangerfiele
            Rumania: orquesta
            Yugoslavia: flauta vertical
            flauta traversa
            laúd
            gusla

            [Los ingleses están verdes]
            AR ABIBUNTREF B.BC-ARI-2-8-000601 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Rodolfo Arizaga

            El documento consiste en una hoja correspondiente al artículo: “La margarita deshojada”, el artículo habla sobre la ópera “Fausto” dirigida por Nathaniel Merrill (Regista), un coro dirigido por Tulio Boni y un elenco compuesto por Nicolai Ghiaurov, Nicolai Gedda y Heather Harper en el Teatro Colon de Buenos Aires. La ópera se estrenó nuevamente luego de 15 años y según Rodolfo Arizaga, no hacía falta. El autor destaca como hay obras que en su momento de estreno fueron importantes, pero, con los cambios de moda y sensibilidades, pasaron a ser irrelevantes. El recorte es una separata del ejemplar de la Revista Primera Plana, del día 11 de mayo de 1971. Está foliado por el propio Arizaga en rojo, con el número 36.

            Arizaga, Rodolfo
            [Los aires de Venecia]
            AR ABIBUNTREF B.BC-ARI-2-8-000612 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Rodolfo Arizaga

            La nota incluye una publicación de Rodolfo Arizaga con el título: “Los aires de Venecia” y es una descripción del disco de Antonio Vivaldi,llamado “La Cetra” (Philips, 89038/40 AY, stereo). Respondiendo a la demanda del público por el Barroco, I Musici presenta en el disco una versión clarificada de La Cetra, una de las obras más reconocidas del compositor. Para Arizaga, “plasmó el momento más glorioso de la música que se vivió en Italia” durante el período.
            El recorte es una separata de la revista Primera Plana del 31 de octubre de 1969. Está foliado por el propio autor con el número 58 en rojo.

            Arizaga, Rodolfo
            AR ABIBUNTREF B.BC-ARI-2-8-000623 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Rodolfo Arizaga

            El PDF se compone de dos artículos escritos por Arizaga. El primero es una reseña del disco “Haroldo en Italia, por Héctor Berlioz” (RCA Victor LSC 2228 Living Stereo) y lleva el título Lo uno por lo otro. Harold en Italie (nombre original de la obra de Berlioz) fue encargada al compositor por Paganini y es una sinfonía para viola y orquesta. En la versión presentada en el disco, el violinista William Primrose y la Sinfónica de Boston son dirigidos por Charles Munch.
            La segunda nota se titula “A la verdad por el rigor” y trata sobre la coreógrafa Dora Kriner quien recientemente publicaba un libro titulado “ensayo sobre el ballet”. Ella llegó a dirigir unos treinta bailarines del ballet provincial de Córdoba en el teatro Rivera Indarte de la misma provincia. Ya había estremecido a los cordobeses con un repertorio que incluía a “las cuatro danzas griegas” de Nikos Skalkottas, “el Don Juan” de Richard Strauss, y “Bertoldo en la corte” de Massimo Dursi.
            El recorte es una separata de la revista Primera Plana del día 8 de marzo de 1966. Está foliado por el propio autor con el número 69 en rojo.

            Arizaga, Rodolfo
            Lo que alcanza la voz del negro
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000671 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto, que cuenta con una nota manuscrita en tinta rosa sobre el título: "Estilo de la música negra".
            Se transcribe el contenido:
            "El estilo de la música negra posee múltiples y variadas facetas. Entre las más trascendentes figuran el sentido del adorno y la asimetría de sus formas. Pero en el profundo expresionismo que busca y obtiene conquista su vértice más agudo. Porque todo está dicho en 10s semitonos de la voz amarga, penetrante, acre, de timbre acerado, que bucea en el fondo de la expresión humana.
            ANTE la música negra estamos en presencia de un tipo de música cuya columna vertebral hállase estrecha, inseparablemente ligada con los elementos de su cultura y, en particular, con el vehículo principal de la cultura: el habla. Si el negro se expresara en el inglés, el francés, el castellano, el portugués el holandés o el danés que, en América, oyó a los "blancos", y si el fundamento de los dialectos afroamericanos elaborados sobre la base de la simbiosis de esas lenguas con los idiomas nacidos en el denso boscaje africano, no fuesen lenguajes que hunden verticalmente sus raíces en la pulpa de los elementos musicales, evidente resulta que su música tendría ecos y resonancias totalmente distintos de los que posee. Por eso los negros transforman radicalmente todos los ingredientes musicales que incorporan ese acervo. Y esto, no tanto por la presencia de la improvisación, del embellecimiento, de la ornamentación, como por los timbres, por las inflexiones de la voz, por la cadencia del canto, por las curvas de su fraseo, que miden por completo el rostro de los elementos mélicos, alteran sus ritmos y su prosodia musical. Porque el hijo de África es capaz de crear una imagen musical totalmente distinta de la de los patrones ajenos a su cultura de que pueda servirse, cuando se sirve de alguno.
            Del Blanco al Negro
            Los numerosos detractores del pueblo de Can han dicho que la mayoría de los centros afronorteamericanos son de matriz euro americanos. La mayoría, desde luego que no. Pero es evidente que hay no pocas canciones negras originadas en ambientes "blancos". Es aquí donde aparece, precisamente, el factor originalidad. Una canción perteneciente al folklore negro puede haber tenido origen "blanco". Pero escuche se la versión de un músico afroamericano y la de uno caucásico, y la diferencia será notable, aun para el lego. ¿Por qué? Porque el negro lleva a ellas los elementos de su original estilo, de su original "manera de hacer, de su original enfoque de cualquier clase de música.
            Claro está que definir qué es la originalidad no resulta faena sencilla, muchísimo menos. Pero si por originalidad entendemos la modificación de las ideas o patrones preestablecidos, en las versiones musicales afroamericanas la hallamos enfocada por la mejor antorcha. Porque cualquier elemento cultural que caiga en manca de los negros es inmediatamente reinterpretado, como se dice en el léxico de la antropología cultural. Es decir, el negro toma la idea central de un canto cuando trabaja con materiales ajenos a su cultura, pero en torno de ella teje y entreteje los temas, altera los tempi y los timbres, borda variaciones y ornamentos; en fin, trasmuta por completo la faz de la idea central y la convierte en algo propio.
            "Desequilibrio" de Formas
            De ahí que el estilo de la música negra posea múltiples y variadas facetas. Una de las más trascendentes es el sentido del adorno. Dentro de esta órbita cabe la asimetría, que se observa no solo en la música sino también en todas las expresiones del arte negro. En la curiosa y tan mal interpretada anamorfosis de la escultura africana -el "desequilibrio" de sus formas- cobra preeminencia esta asimetría. En ella, el escultor se ríe de las proporciones del cuerpo humano. Y así como contrae algunas de sus partes, amplía desmesuradamente otras. Lo hace para lograr al expresionismo agudo que es la meta de to das las manifestaciones nacidas al amparo de la inspiración africana o afro americana. En la poesía, la hallamos tanto en las creaciones de bardos "cultos" como Langston Hughes, Sterling Browi o Lewis Alexander, como en los blues anónimos, o en los cantos de los candomblés afrobrasileños. Y en la danza negra es el elemento que la torna tan difícil, si no imposible de ser imitada. En este sentido, las actitudes de las filhas de santo (sacerdotisas) de dichas ceremonias, o el simple zapateado de artistas como Snake Hips, constituyen pruebas concluyentes de lo dicho. Y esta asimetría se advierte no solo en el aspecto plástico, sino en los ritmos que producen los pies de los danzarines.
            Angularidad y "Momento"
            También forme parte del desarrollado sentido del adorno de que hace gala el negro en sus creaciones artísticas, la angularidad. Es uno de los factores cardinales de las artes africanas y, desde luego, de la escultura negra. La poesía africana es profundamente angular. Sus versos se quiebran y cortan en forma supuestamente arbitraria. Y en la música, esta característica es la que le lleva variedad, la que le insufla vida, calor y color. En los blues, la terminación es brasca y despiadada, como la de los cuentos de O. Henry. Además, dicho ingrediente gravita en el aspecto rítmico, en la producción de síncopas, y colabora en la obtención del momento que logra la música negra.
            EPIGRARES

            1. En el estilo de la música negra, el ritmo es la columna vertical.
            2. La música afroamericana tiene en Bartha Kitt una destacada intérprete.
            3. La Vern Baker traduce en su voz los mil matices del blues."
            Ortíz Oderigo, Néstor
            Libros en Preparación
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000340 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde al borrador de una lista mecanografiada, escrita por Néstor Ortíz Oderigo, donde se enumeran sus libros, artículos y notas publicadas (además de las "cosas por hacer y cartas por escribir").
            La foja se aloja en la carpeta que contiene los originales el libro: "Esquema de la música afroargentina", publicado por EDUNTREF, con Norberto Pablo Cirio como editor.

            Ortíz Oderigo, Néstor