El PDF muestra un texto, que cuenta con una nota manuscrita en tinta rosa sobre el título: "Estilo de la música negra".
Se transcribe el contenido:
"El estilo de la música negra posee múltiples y variadas facetas. Entre las más trascendentes figuran el sentido del adorno y la asimetría de sus formas. Pero en el profundo expresionismo que busca y obtiene conquista su vértice más agudo. Porque todo está dicho en 10s semitonos de la voz amarga, penetrante, acre, de timbre acerado, que bucea en el fondo de la expresión humana.
ANTE la música negra estamos en presencia de un tipo de música cuya columna vertebral hállase estrecha, inseparablemente ligada con los elementos de su cultura y, en particular, con el vehículo principal de la cultura: el habla. Si el negro se expresara en el inglés, el francés, el castellano, el portugués el holandés o el danés que, en América, oyó a los "blancos", y si el fundamento de los dialectos afroamericanos elaborados sobre la base de la simbiosis de esas lenguas con los idiomas nacidos en el denso boscaje africano, no fuesen lenguajes que hunden verticalmente sus raíces en la pulpa de los elementos musicales, evidente resulta que su música tendría ecos y resonancias totalmente distintos de los que posee. Por eso los negros transforman radicalmente todos los ingredientes musicales que incorporan ese acervo. Y esto, no tanto por la presencia de la improvisación, del embellecimiento, de la ornamentación, como por los timbres, por las inflexiones de la voz, por la cadencia del canto, por las curvas de su fraseo, que miden por completo el rostro de los elementos mélicos, alteran sus ritmos y su prosodia musical. Porque el hijo de África es capaz de crear una imagen musical totalmente distinta de la de los patrones ajenos a su cultura de que pueda servirse, cuando se sirve de alguno.
Del Blanco al Negro
Los numerosos detractores del pueblo de Can han dicho que la mayoría de los centros afronorteamericanos son de matriz euro americanos. La mayoría, desde luego que no. Pero es evidente que hay no pocas canciones negras originadas en ambientes "blancos". Es aquí donde aparece, precisamente, el factor originalidad. Una canción perteneciente al folklore negro puede haber tenido origen "blanco". Pero escuche se la versión de un músico afroamericano y la de uno caucásico, y la diferencia será notable, aun para el lego. ¿Por qué? Porque el negro lleva a ellas los elementos de su original estilo, de su original "manera de hacer, de su original enfoque de cualquier clase de música.
Claro está que definir qué es la originalidad no resulta faena sencilla, muchísimo menos. Pero si por originalidad entendemos la modificación de las ideas o patrones preestablecidos, en las versiones musicales afroamericanas la hallamos enfocada por la mejor antorcha. Porque cualquier elemento cultural que caiga en manca de los negros es inmediatamente reinterpretado, como se dice en el léxico de la antropología cultural. Es decir, el negro toma la idea central de un canto cuando trabaja con materiales ajenos a su cultura, pero en torno de ella teje y entreteje los temas, altera los tempi y los timbres, borda variaciones y ornamentos; en fin, trasmuta por completo la faz de la idea central y la convierte en algo propio.
"Desequilibrio" de Formas
De ahí que el estilo de la música negra posea múltiples y variadas facetas. Una de las más trascendentes es el sentido del adorno. Dentro de esta órbita cabe la asimetría, que se observa no solo en la música sino también en todas las expresiones del arte negro. En la curiosa y tan mal interpretada anamorfosis de la escultura africana -el "desequilibrio" de sus formas- cobra preeminencia esta asimetría. En ella, el escultor se ríe de las proporciones del cuerpo humano. Y así como contrae algunas de sus partes, amplía desmesuradamente otras. Lo hace para lograr al expresionismo agudo que es la meta de to das las manifestaciones nacidas al amparo de la inspiración africana o afro americana. En la poesía, la hallamos tanto en las creaciones de bardos "cultos" como Langston Hughes, Sterling Browi o Lewis Alexander, como en los blues anónimos, o en los cantos de los candomblés afrobrasileños. Y en la danza negra es el elemento que la torna tan difícil, si no imposible de ser imitada. En este sentido, las actitudes de las filhas de santo (sacerdotisas) de dichas ceremonias, o el simple zapateado de artistas como Snake Hips, constituyen pruebas concluyentes de lo dicho. Y esta asimetría se advierte no solo en el aspecto plástico, sino en los ritmos que producen los pies de los danzarines.
Angularidad y "Momento"
También forme parte del desarrollado sentido del adorno de que hace gala el negro en sus creaciones artísticas, la angularidad. Es uno de los factores cardinales de las artes africanas y, desde luego, de la escultura negra. La poesía africana es profundamente angular. Sus versos se quiebran y cortan en forma supuestamente arbitraria. Y en la música, esta característica es la que le lleva variedad, la que le insufla vida, calor y color. En los blues, la terminación es brasca y despiadada, como la de los cuentos de O. Henry. Además, dicho ingrediente gravita en el aspecto rítmico, en la producción de síncopas, y colabora en la obtención del momento que logra la música negra.
EPIGRARES
- En el estilo de la música negra, el ritmo es la columna vertical.
- La música afroamericana tiene en Bartha Kitt una destacada intérprete.
- La Vern Baker traduce en su voz los mil matices del blues."