Afroargentinos

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        Afroargentinos

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            On the instrumental origins of jazz
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-2-000730 · Unidad documental compuesta
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde al recorte de un artículo de Russell Roth, que va desde la página 305 a 316 de American Quarterly, del 24 de enero de 1952. La revista publica ensayos que examinan las sociedades y culturas estadounidenses, pasadas y presentes, en contextos globales y locales.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-2-000586 · Unidad documental compuesta
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde al recorte de un artículo en francés, donde se hace referencia a Néstor Ortíz Oderigo: "El excelente musicólogo argentino Néstor Ortiz Oderigo, especializado en el estudio de la música negra en América, escribió en su libro La música afro-norteamericana: "Afirmar que los espirituals negros fueron concebidos en el lenguaje puramente africano de los candomblés de Bahía, el vudú de Haití, la santería afrocubana o el shangó de Trinidad, donde las lenguas africanas se conservan con una pureza inusual, sería un error garrafal. En el desarrollo del Norte africano En los cantos litúrgicos americanos intervinieron diversos factores sociales que destruyeron su pureza africana. En primer lugar, el hecho de que los esclavistas de los Estados Unidos deseaban mezclar los diversos pueblos y "naciones" de África, de modo que sus miembros no pudieran comunicarse entre sí y evitar así la posibilidad de rebelión y que la religión protestante no ofreciera la posibilidad de un sincretismo que se estableció en otros países de nuestro continente entre los santos católicos y los orishas o dioses de África Occidental."

            Ortíz Oderigo, Néstor
            Música y poesía afroargentinas
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-4-2-000327 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde a la fotocopia del texto borrador de una nota escrita por Néstor Ortíz Oderigo. Se encuentra en la carpeta que corresponde a los originales el libro: "Esquema de la música afroargentina", publicado por EDUNTREF, con Norberto Pablo Cirio como editor.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-2-1-000616 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El texto mecanografiado que presenta el PDF, parece ser guion para un programa radial (ya que hay marcaciones para los discos que se escucharían, entre los párrafos). El último recorte (2 imágenes), no parece corresponder al grupo documental.
            El título está acompañado de: "Notas por Nestor Ortíz Oderigo. Ethnic Folkways Library álbum nº FE 4533".
            Hasta la entrada del primer disco, puede leerse:
            "Con anterioridad al arribo de los europeos, en el Nuevo Mundo se cultivaba la música. Los Aztecas en México, en el Perú los incas y los mayas en América Central, realizaban fiestas y ceremonias; unas, de carácter puramente religioso, y otras de índole civil o política, en celebración de hechos o acontecimientos de trascendencia dentro de la órbita de la comunidad, como victorias guerreras o generosas cosechas. Y en ellas, los cuentos, las danzas y las ejecuciones instrumentales desempeñaban un papel de levantada tesitura.
            Como en todas las sociedades mal denominadas "primitivas", o más exacta y científicamente "ágrafas", en la civilización vernácula americana la música no era un "arte por el arte". Era un arte utilitario o "funcional", como se dice en el léxico de la etnomusicologia. Por entero circunscribíase a las necesidades de la comunidad y estaba densamente entretejida en la espese urdimbre de todos los quehaceres y las actividades de la vida cotidiana.
            Sin embargo, sus expresiones se vinculaban con mayor frecuencia con rituales y cultos sacromágicos que los indígenas observaba con hierática rigidez, de acuerdo con preceptos derivados de une añosa tradición legada de padres a hijos. Porque la religión politeista hallábase en la base de la mayor parte de la música, que rendía homenaje a los dioses, ora directamente, ora simbólicamente, pero siempre con una penetrante intención litúrgica.
            Al panorama de la música autóctona americana, las corrientes colonizadores e inmigratorias europeas trajeron un nuevo "tono" y una dimensión nueva. Pronto, sus músicas, sus bailes y su organografía comenzaron a penetrar en la organografía, en los bailes y en la música autóctonos. Pero asimismo sufrieron su enorme influjo. Se sincretizaron. I así nació la primera etapa de la transulturación musical efectuada en el denso crisol cultural del Nuevo Mundo.
            Desde el siglo dieciséis comienzan a llegar al continente joven los siniestros navíos negreros, o "navíos fantasmas" como los denomina el gran bardo brasileño Castro Alves, el autor de Os escravos, Espumas flutuantes e Hinos do Equador. Con sistemática y creciente frecuencia, depositan su trágica mercancía humana en puertos americanos que van desde Jamestown, en las costas de Virginia (Estados Unidos de Norteamérica), hasta Montevideo y Buenos Aires. Fue así como se abrió una nueva vertiente humana que había de traer vientos de renovación al mapa musical del Nuevo Mundo. Porque los negros, con la espiral insólita de sus danzas, con la heterogeneidad de sus variados miembros organográficos, con sus cantos y sus cuentos, penetraron verticalmente la música de toda América.
            Una generosa corriente de danzas y de música africanas se extiende entonces a lo largo y a lo ancho de nuestro continente. En las distintas naciones en que el negro adquiere carta de ciudadanía, su arte sonoro ejerce una poderosa gravitación, como no lo ha hecho ninguna música de matriz folklórica en par- te alguna del mundo, ni en ninguna época. Y es así como el rostro del arte de la bella combinación de los sonidos muda de expresión. Es más: adquiere su silueta definida y decisiva. Porque, como dijo el gran poeta Nicolás Guillén, los negros traen el perfil definitivo a América.
            Por otro lado, las canciones de los siervos no tardan en fundirse con las de los indios y los criollos, con cantos franceses y españoles, con especies portuguesas y británicas. Entrelázanse las raíces de la música de los esclavos con las expresiones del arte sonoro de los distintos pueblos. Y el cancionero americano lanza su primer vagido. Pero, donde quiera que el negro haga oír los rítmicos sones de sus instrumentos y los timbres vibrantes de sus cantos, el rostro de la música de los diversos países ya no será el mismo. Quedará sellado con el cuño de su recia e inconfundible personalidad artística que todo lo trasmuta y lo trastoca, lo retoca y colorea."

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000736 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto mecanografiado. El título está tachado y corregido. Sobre él se lee nota en tinta azul: "Ver Conferencia Galileo". La segunda foja está formada por tres recortes pegados entre sí, a modo de edición, con notas manuscritas en tinta azul. La siguiente también presenta el mismo formato y uno de los 3 recortes de hojas borrador utilizados tiene los datos sensibles de Oderigo en el reverso, por lo que no se muestran. Termina el relato con una conclusión.
            Se transcribe la primera foja:
            "Durante la década de 1940, en el ámbito del jazz se operó un fenómeno curioso: ritmos característicos de la música folklórica de las Indias Occidentales, que en su oportunidad ejercieron su influjo sobre la música sincopada, volvieron a gravitar en el llamado jazz "moderno". En efecto, a la génesis y al desarrollo de esta tendencia del género, contribuyeron, además de las corrientes de la música europea de vanguardia, diversos instrumentistas y cantantes do Cuba, entre los que cuentan los nombres de Chano Pozo, Carlos Vidal, Mario Bauza, José Estévez, Tito Puente, Pérez Prado, Tito Rodriguez, Frank Grillo --más conocido por el apodo de "Machito"- y otros, que con sus tambores conga, con sus timbales y bongós inyectaron mueva sangre en el corazón rítmico de no pocas orquestas de jazz "moderno".
            Sin embargo, interesante resulta señalar al respecto el hecho de que este fructífero derrotero artístico no sólo afecta profundamente a los músicos de tendencia "modernista", sino también a varios instrumentistas que militan en las huestes del jazz clásico, tales como Bob Scobey, en los Estados Unidos, y Humphrey Lyttelton, en Gran Bretaña.
            Interesante resulta señalar que, simultáneamente con el "descubrimiento" de los ritmos afrolatinoamericanos por los cultores del jazz "moderno", en distintos países se produjeron atrayentes movimientos musicales originados sobre la base de ritmos negros. Fue así como presenciamos el nacimiento del mambo, que recibió su espaldarazo popular en México, pero absorbió diversas corrientes melódicas".

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-2-000589 · Unidad documental compuesta
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde al recorte de un artículo aparecido en Diario El Mundo, el día 7 de junio de 1958, el que se encuentra pegado a una foja blanca (amarillenta por el contacto con el papel ácido de la publicación).
            El texto del mismo se transcribe:
            "No es necesario efectuar un rastreo demasiado minucioso para advertir la enorme similitud existente entre los aspectos rítmico, melódico, tímbrico y polifónico de la música negra creada en el África Occidental y sus derivados, las distintas especies de la música afroamericana. Evidente resulta que éstas no son sino ramas nacidas de ese tronco.
            Desde luego que en la música negra existen principios o elementos universales, lo mismo que en cualquier otra expresión de la cultura humana, puesto que, al fin y al cabo, el hombre es hombre dondequiera que viva y sea cual fuere el color de su piel. Pero merced a la habilidad que demuestra el hombre de tez oscura en la colocación de las acentuaciones rítmicas y las notas de adorno y embellecimiento que brindan variedad y dinamismo a su música; a la curiosa forma en que reitera una misma figura melódica o idéntica frase, imprimiéndole siempre una creciente tensión y una nueva dinámica, y al variado y exquisito manejo de los más diversos e insólitos timbres, así como a los opulentos efectos de polirritmia, ha logrado generar un idioma musical acerca de cuya originalidad hoy resulta ocioso discutir.
            En el ámbito de las actividades sociales y las formas de cultura del África Occidental zona de la que provenía la mayor parte de los esclavos introducidos en el Nuevo Mundo, en el que la música ejerce tan honda gravitación, los instrumentos musicales alcanzaron un elevado diapasón de desarrollo. Membranófonos, idiófonos, cordófonos y aerófonos de la más variada especie han visto la luz en las distintas zonas de esa parte del continente de ébano. A causa de la preeminencia alcanzada por el ritmo en la música africana y en sus derivados americanos, Jos tambores conquistaron allí un tesitura de desarrollo ignorado por otros pueblos, aun los de Oriente.
            Llegado a América, el esclavo, echando mano de los elementos a su alcance huesos, cañas. troncos de árbol, trozos de hierro o latas creó una serie de instrumentos que no son sino adaptaciones de los miembros órgano gráficos utilizados en la mencionada zona africana. A estos instrumentos se agrega, además, el golpeteo de pies y manos para señalar los tiempos del compás.
            Es así cómo su música adquiere una compleja estructura rítmica nada fácil de estudiar, aun disponiendo del registro fonográfico y la cinta magnetofónica. Porque, si bien uno de los ritmos de determinada página musical afroamericana puede acusar una configuración simple, cuando se superponen dos o tres y aún más, el resultado es una polirritmia sin duda compleja. Por eso, Daleroze pudo aseverar que, en la actualidad, gracias a los ritmos negros y orientales, las sucesiones ritmicas han re- cobrado su libertad, los compa- ses desiguales alternados han llegado a tornarse naturales y las acentuaciones caprichosas ya no asustan a nadie.
            El arte tradicional africano encierra en sus arcas un generoso acopio de proverbios y leyendas, en los que la metáfora está siempre presente, pues entre los nativos, el empleo directo de los vocablos está considerado como falto de imaginación. En el cancionero negro, sea del África o de América, la metáfora también figura de manera prominente, y los cantos con doble intención constituyen uno de los filones más ricos de esa cantera musical.
            En cuanto al empleo de los vocablos en las canciones afroamericanas, puntualicemos que se utilizan breves grupos de palabras reiteradas con insistencia. Por lo común, el primero y el tercer versos ofician de verse, en tanto que el segundo y el cuarto constituyen el refrán, que se repite generalmente de que los idiomas en que estos cantos se entonan son sui generis, pues sobre ellos gravitan, en medida más o menos considerable, según la zona de América en que se generen las canciones, los ricos dialectos africanos, Influjo que se observa no sólo en su sintaxis y en su ortografía, sino también en su entonación y aun en el timbre, como sucede en las canciones registradas en la Guayana Holandesa, en las grabadas por nosotros en algunas partes del Brasil y en las captadas en Curaçao.
            A este respecto, sumamente provechoso resulta comparar, por ejemplo, canciones genuinamente negras registradas en discos captados con fines etnográficos en estados sureños norteamericanos, como Georgia, Mississippi o Carolina del Sur, con grabaciones obtenidas en Nigeria o la Costa de Oro. El timbre, el fraseo, el tempo y la cadencia de las voces acusan un grado de similitud que no deja de sorprender al investigador.
            En los países de habla inglesa, al enfrentarse con la necesidad de aprender el idioma, el esclavo introdujo en la lengua de Shakespeare una serie de variantes en la pronunciación. Suavizó o eliminó por completo todas las consonantes que le resultaban "duras", como la g. la d, la t y la r. imprimiendo al inglés un acento pintoresco, que brinda a sus cantos un exquisito sabor. En este sentido, recordemos las palabras del compositor y folklorista David Guion, quien afirmó que la mitad de la belleza de la típica música negra se halla en la exquisita pronunciación de las palabras, y, más aún, en la encantadora "mala pronunciación".
            El cancionero afroamericano aloja en su seno una serie de especies de diverso carácter, utilizadas con distintos fines. aunque también es común que se empleen de manera intercambiable. En efecto, a menudo un canto de trabajo oficia de canción fúnebre y un himno litúrgico adopta un carácter bailable.
            Por otra parte, la doble intención de las poesías sirvió para que las canciones fueran empleadas como medio de entendimiento entre los esclavos de distintas plantaciones, durante la época de la esclavitud, cuando les estaba vedado ponerse en comunicación. Es así como, con frecuencia, canciones religiosas se utilizaban para lanzar sátiras al capataz que dirigía, látigo en mano, las faenas en los plantíos. Esta índole satírica del cancionero de la gente de color del Nuevo Mundo constituye un africanismo, pues en el continente negro los cantos irónicos aparecen con frecuencia y su influjo se ha hecho sentir en todos sus derivados afroamericanos, desde los blues hasta el calypso de Trinidad y las canciones de trabajo del Brasil y la Guaya- na Holandesa, así como las plenas de Puerto Rico.
            De ahí que, si no se está muy compenetrado de sus maneras de expresión, de su idioma sui generis y de su historia social, no siempre resulte claro el sentido que los negros imprimen a sus canciones. Porque, tras una apariencia intrascendente o ingenua, suele albergarse una intención aviesa. Frederick Douglass, famoso orador, líder de los negros norteamericanos, colaborador de Lincoln durante la guerra civil estadounidense, candidato a la presidencia de la Unión y uno de los hombres de color más ilustres de Estados Unidos, cuenta en su autobiografía que huyó del cautiverio -habia nacido esclavo- utilizando, para tramar su fuga, la conocida canción litúrgica titulada Sweet Canaan (Dulce Canaán). Porque la auténtica expresión de los cantos afroamericanos muchas veces se oculta tras la caparazón de sutiles imágenes y simbolismos. En conclusión, podemos aseverar que, si bien ciertas ramas de la música africana acusan características que las diferencian de la afroamericana, a causa de su adaptación a rituales o ceremonias que en América desaparecieron en el proceso de transculturación, en cambio, existen suficientes rasgos similares entre una y otra como para poder afirmar, sin el más leve temor de incurrir en falsas apreciaciones, que el idioma musical africano sobrevive con singular fuerza en la música del Nuevo Mundo, particularmente en las especies litúrgicas. Y más aún, hasta las propias melodías africanas fueron trasplantadas por los esclavos y legadas a sus descendientes por tradición oral.

            Por NESTOR R. ORTIZ ODERIGO"

            Ortíz Oderigo, Néstor
            Mis memorias : De Isabel Aretz
            AR ABIBUNTREF C.BA-ARE-2-4-000278 · Unidad documental compuesta · 1913 - 2005
            Parte de Fondo Isabel Aretz

            El PDF recopila la documentación acopiada por Isabel Aretz en un bibliorato con diversidad de documentación manuscrita e impresa, de variado tipo y tamaño: como notas, apuntes y premios obtenidos, cargos honoríficos, artículos, ponencias (alguna de 2004, con aclaración de no haber sido presentada, en la que menciona su participación en el IDECREA, constituido como una mirada nacionalista y americanista). Se inicia con las tapas de una carpeta de tapa dura vacía, con pasador de cuero para lapicera en su interior (con su nombre grabado al frente: “Dra. Isabel Aretz de Ramón y Rivera”), y finaliza con recortes de Homenaje al Maestro Athos Palma, los borradores de una investigación de música afroamericana inédita, más la creación de Kwaltaya. Se omite una página (79) con datos sensibles de Margarita Spachuk.
            Se encuentra una nota a modo de recordatorio: “Reunir conferencias en una carpeta, comenzando por las últimas S. XXI y XX en Argentina” (la misma ilustra una de las Subseries del Fondo documental).
            Aparece lo escrito, cuando llegó en 1947 a Venezuela, como diversos aspectos culturales (urbanizaciones, tráfico, gente, casas, idioma, folklore) y luego, respuestas manuscritas en lápiz a una serie de preguntas numeradas de la 1 a la 7 (las hojas poseen una inscripción en posición de título que dice "Reunión Intercontinental : influencia de la música africana en la música de Latinoamérica y el Caribe"). Justo encima: “R y R” Daria. Publicaciones, advertencias. Anotaciones con correcciones a artículos de investigación.
            También: Los cancioneros musicales de Venezuela. Título de una obra suya con transcripciones de Luis Felipe Ramón y Rivera. Posee una foto blanco y negro de un Cantor de Galeón de la Isla Margarita. La obra no está junto con esta foja.
            Partitura con letra de una canción folklórica: Para arrear ganado (289).
            Existe una foja titulada: Acotaciones y conclusiones (con una aclaración escrita a mano): “Afro (Venezuela)”. Información sobre población africana (batues y dahomeyanos), cultura y folklore, la función social de la música negra y su fusión con la académica. El culto africano de San Juan y San Benito, los tambores, campanas e instrumentos traídos por los esclavos africanos, como la quichimba. El baile y el folk.
            La resistencia y la cultura africana en su continente. Congreso de Berlín 1884-85, y reparto del Continente africano entre los países europeos, La literatura oral, esta no es cuestión de analfabetismo. Ritos, griots, pensamiento.
            Música Afroecuatoriana. Conjunto instrumental de san Lorenzo. Acompañamiento instrumental con base melódico-rítmica. Bombos, cununos, percusión. Música colombiana folklórica según las dos áreas en las que se divide la música afroide: la del Atlántico y la del Pacífico. Costumbres de los esclavos negros que huyeron del fuerte de Cartagena, la leyenda de María catalina Luango, el bullengue (una de las herencias africanas más características), coreografía, lumbalú y cantos funerales (con recitado que repite en el estribillo: chimbumbé). Apuntes sobre música e instrumentos afrovenezolanos (contiene cuadro de Idiófonos). Investigación de la música afroamericana. Por Isabel Aretz. Primera parte de la ponencia: las investigaciones afro en Venezuela. Isabel Aretz. África en América. Índice de una publicación o presentación sobre cultura y música africana en Latinoamérica. Congo de Goiabera. Descripción de toque y canto de procesión para San Benito y otros Santos. [Brasil - Cuba] AFRO [2a. Conf.] : Negros en América antes de Colón. Citas bibliográficas con fuente sobre presencia negra en América en épocas precolombinas. Bibliografía. [Música folklórica de Haití].
            Sigue un listado de grabaciones descriptas de música folklórica afro. Boceto manuscrito de currículum. Géneros (funciones) y especies de la música folklórica venezolana. Cuadros tipo árbol de relaciones y de doble entrada, sobre géneros y otras informaciones sobre folklore venezolano. La música afrovenezolana. Las dos caras de la musicología en Venezuela. Artículo periodístico en línea escrito por Emilio Mendoza, que habla de la situación de la investigación en etnomusicología de ese momento en Venezuela. La investigación musicológica. Mendoza : Monumento al Ejército de Los Andes en el Cerro de la Gloria. II Encuentro para la promoción y difusión del patrimonio folclórico de los países andinos. Folleto díptico con el programa del Congreso titulado "Influencias africanas en las culturas tradicionales andinas", celebrado en Santa Ana de Coro (Venezuela) durante los días 4-10 de noviembre de 2001. Invitación con listado de las entidades organizadoras. Programación con troqueles a modo de "entrada" para cada evento del congreso, anexo que se hallaba dentro del díptico. Invitación firmada impresa por el presidente del Instituto del Patrimonio Cultural, anexo que se hallaba dentro del díptico. Palabras de Athos Palma a las Maestras de Música de las Escuelas Primarias. Currículum Vitae del Maestro Athos Palma. Algunos juicios sobre Athos Palma. Desde su cargo de Inspector General de Música, sus principales proyectos realizados. Etnodrama.

            Aretz, Isabel
            Lo que alcanza la voz del negro
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000671 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto, que cuenta con una nota manuscrita en tinta rosa sobre el título: "Estilo de la música negra".
            Se transcribe el contenido:
            "El estilo de la música negra posee múltiples y variadas facetas. Entre las más trascendentes figuran el sentido del adorno y la asimetría de sus formas. Pero en el profundo expresionismo que busca y obtiene conquista su vértice más agudo. Porque todo está dicho en 10s semitonos de la voz amarga, penetrante, acre, de timbre acerado, que bucea en el fondo de la expresión humana.
            ANTE la música negra estamos en presencia de un tipo de música cuya columna vertebral hállase estrecha, inseparablemente ligada con los elementos de su cultura y, en particular, con el vehículo principal de la cultura: el habla. Si el negro se expresara en el inglés, el francés, el castellano, el portugués el holandés o el danés que, en América, oyó a los "blancos", y si el fundamento de los dialectos afroamericanos elaborados sobre la base de la simbiosis de esas lenguas con los idiomas nacidos en el denso boscaje africano, no fuesen lenguajes que hunden verticalmente sus raíces en la pulpa de los elementos musicales, evidente resulta que su música tendría ecos y resonancias totalmente distintos de los que posee. Por eso los negros transforman radicalmente todos los ingredientes musicales que incorporan ese acervo. Y esto, no tanto por la presencia de la improvisación, del embellecimiento, de la ornamentación, como por los timbres, por las inflexiones de la voz, por la cadencia del canto, por las curvas de su fraseo, que miden por completo el rostro de los elementos mélicos, alteran sus ritmos y su prosodia musical. Porque el hijo de África es capaz de crear una imagen musical totalmente distinta de la de los patrones ajenos a su cultura de que pueda servirse, cuando se sirve de alguno.
            Del Blanco al Negro
            Los numerosos detractores del pueblo de Can han dicho que la mayoría de los centros afronorteamericanos son de matriz euro americanos. La mayoría, desde luego que no. Pero es evidente que hay no pocas canciones negras originadas en ambientes "blancos". Es aquí donde aparece, precisamente, el factor originalidad. Una canción perteneciente al folklore negro puede haber tenido origen "blanco". Pero escuche se la versión de un músico afroamericano y la de uno caucásico, y la diferencia será notable, aun para el lego. ¿Por qué? Porque el negro lleva a ellas los elementos de su original estilo, de su original "manera de hacer, de su original enfoque de cualquier clase de música.
            Claro está que definir qué es la originalidad no resulta faena sencilla, muchísimo menos. Pero si por originalidad entendemos la modificación de las ideas o patrones preestablecidos, en las versiones musicales afroamericanas la hallamos enfocada por la mejor antorcha. Porque cualquier elemento cultural que caiga en manca de los negros es inmediatamente reinterpretado, como se dice en el léxico de la antropología cultural. Es decir, el negro toma la idea central de un canto cuando trabaja con materiales ajenos a su cultura, pero en torno de ella teje y entreteje los temas, altera los tempi y los timbres, borda variaciones y ornamentos; en fin, trasmuta por completo la faz de la idea central y la convierte en algo propio.
            "Desequilibrio" de Formas
            De ahí que el estilo de la música negra posea múltiples y variadas facetas. Una de las más trascendentes es el sentido del adorno. Dentro de esta órbita cabe la asimetría, que se observa no solo en la música sino también en todas las expresiones del arte negro. En la curiosa y tan mal interpretada anamorfosis de la escultura africana -el "desequilibrio" de sus formas- cobra preeminencia esta asimetría. En ella, el escultor se ríe de las proporciones del cuerpo humano. Y así como contrae algunas de sus partes, amplía desmesuradamente otras. Lo hace para lograr al expresionismo agudo que es la meta de to das las manifestaciones nacidas al amparo de la inspiración africana o afro americana. En la poesía, la hallamos tanto en las creaciones de bardos "cultos" como Langston Hughes, Sterling Browi o Lewis Alexander, como en los blues anónimos, o en los cantos de los candomblés afrobrasileños. Y en la danza negra es el elemento que la torna tan difícil, si no imposible de ser imitada. En este sentido, las actitudes de las filhas de santo (sacerdotisas) de dichas ceremonias, o el simple zapateado de artistas como Snake Hips, constituyen pruebas concluyentes de lo dicho. Y esta asimetría se advierte no solo en el aspecto plástico, sino en los ritmos que producen los pies de los danzarines.
            Angularidad y "Momento"
            También forme parte del desarrollado sentido del adorno de que hace gala el negro en sus creaciones artísticas, la angularidad. Es uno de los factores cardinales de las artes africanas y, desde luego, de la escultura negra. La poesía africana es profundamente angular. Sus versos se quiebran y cortan en forma supuestamente arbitraria. Y en la música, esta característica es la que le lleva variedad, la que le insufla vida, calor y color. En los blues, la terminación es brasca y despiadada, como la de los cuentos de O. Henry. Además, dicho ingrediente gravita en el aspecto rítmico, en la producción de síncopas, y colabora en la obtención del momento que logra la música negra.
            EPIGRARES

            1. En el estilo de la música negra, el ritmo es la columna vertical.
            2. La música afroamericana tiene en Bartha Kitt una destacada intérprete.
            3. La Vern Baker traduce en su voz los mil matices del blues."
            Ortíz Oderigo, Néstor
            Libros publicados por negros
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-4-2-000330 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde al texto escrito por Néstor Ortíz Oderigo. Se trata de un listado borrador. Se encuentra en la carpeta que corresponde a los originales el libro: "Esquema de la música afroargentina", publicado por EDUNTREF, con Norberto Pablo Cirio como editor.

            Ortíz Oderigo, Néstor